A lo largo de los años he ido aprendiendo muchas cosas. A nivel didáctico, en cursos, talleres, formación encaminada a aplicarla después en mi vida y que, desde luego, han contribuido a mejorar mi día a día.
A nivel experiencias de vida también he aprendido, sobre todo a decir NO. A perder ese miedo al abandono si no cedía a las exigencias de otros y desde esa posición de "defensa de mi espacio" me he sentido más fuerte.
Estas últimas semanas están siendo un aprendizaje continuo... Algunas vivencias van encaminadas más a reforzar lo aprendido, a darme ese toque de atención para que detecte si de verdad, la enseñanza está integrada o es solo un "deseo" interno.
Es como estar a prueba... aprendes algo y a continuación, cae un exámen que te permite valorar si de verdad lo has aprendido o solo ha quedado a nivel intelectual.
Pero no!! Me doy cuenta de que lo aprendido está integrado de verdad, consigo decir NO a aquello que no veo justo para mí, sin miedo a perder el cariño o la amistad de alguien, sin temor a ser "abandonada" por borde o seria. He aprendido a expresar lo que siento sin más, sin tener que medir tanto mis palabras y sobre todo sin culpas.
El camino a veces parece duro, pero el balance siempre es positivo.
Sigo aprendiendo y sigo reforzando lo aprendido, porque sé que, cada día, cae algún examen nuevo que me permite ser consciente de cuanto he aprendido.
La vida es la mejor escuela.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada