Eso suelen decir los entendidos de la vida, osea, nuestros mayores, que su sabiduría siempre se pasa por alto y si los escucháramos más... otro gallo nos cantaría.
Mi abuela solía decir: "de visita todos somos buenos" y que razón tenía...
Cuando convives con alguien es cuando realmente llegas a conocerlo y si no convives, prueba a pasar 3 días con un grupo de personas, colaborando estrechamente y será casi casi igual.
Es la otra cara de ese mundillo "espiritual" donde me muevo... que a fin de cuentas es lo que siempre digo, somos seres humanos y cuando se pretende ser lo que no se es, de visita o por un ratito, se consigue, pero 36 horas casi ininterrumpidas ponen de manifiesto todo lo que somos.
Este II Congreso de Reiki ha sido toda una lección para mí. A nivel personal, profesional, humano y espiritual... desde sus comienzos, desde el momento en que de repente, me ví llamando a hoteles y empresas para merchandising, imprenta, catering y demás... he aprendido a tener paciencia, a no salir corriendo cuando las cosas se ponen feas y a esperar y confiar.
Pero también he aprendido a descubrir a quien quiero tener cerca y a quien no. A quienes realmente están por lo que están, ayudar y ser una contribución y a quienes solo les interesa el figurar. (somos humanos!!)
Pero me molesta que me vendan la falsa solidaridad como amor incondicional y luego se pretenda recibir algo a cambio, con exigencias. Me molesta el ofrecimiento desde el "corazón" y luego bajo mesa, recibir la factura por tan estupendos servicios.
Me molesta la falsa modestia de quienes se consideran meros "peones" de un evento delante del grupo y luego van pidiendo reconocimiento "póstumo"
Que nadie se alarme!! tengo derecho al pataleo, mi cuerpo y mi mente están agotados tras semanas y semanas de duro trabajo. Mis defensas han caido a niveles poco frecuentes en mí y parezco un libro de medicina: lleno de síntomas inconexos.
Hoy estoy agotada, repaso el trabajo hecho y lo aprendido y me quedo con ello. Hoy hago recuento de manos y me satisface encontrar "las de siempre", esas que no fallan. Me alegra encontrar nuevas en las que apoyarme y me alegro de haber descubierto aquellas en las que ya no buscaré más ayuda que la de un abrazo de encuentro o despedida.
Cá uno es cá uno... y yo, que soy muy mía, prefiero seguir en mi línea, basta pero honesta. No quiero más caretas en mi vida, ni medias verdades ni sonrisas hipócritas. Olvidé como ser diplomática en la vida, porque me iba muy mal siéndolo. Olvidé eso de "anteponer" a los demás por encima de mis sentimientos. Sí, por el bien común o la buena marcha de algo importante... ya no hace falta. El bien común no precisa de hipocresías, ni de falsas modestias. El bien común sabe como organizarse y por selección natural, elimina a quien no está en la onda. Eso aprendí este fin de semana.
Hoy es día de reflexión y me alegra haber llegado hasta aquí. No todos han llegado aún.
Y se me ocurre, para acabar, algo que también descubrí este fin de semana: Mientras te empeñas en buscar quien te mire y te alabe a tu alrededor, te olvidas de mirarte a tí mismo. Desde ahí debe partir el mejor halago.
Buenas noches!
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TOMA YA! Ahora vas y lo cascas.
ResponderSuprimirPlas, plas, plas!
Que bueno y que real este escrito....podría ser mio o de cualquiera de los que descubrimos diariamente que el 99 % de las veces, las cosas, las personas no son lo que parecen y por seguir con el refranero......"cuando menos te esperas....salta la liebre" jajaja, bueno Loida espero verte un día de estos cuando vuele pa mi tierra. Otro beso. Lola.
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