miércoles, 23 de junio de 2010

Nuevo Podcast de "Emociónate" y Novedades

Aquí os dejo el enlace al podcast del programa de ayer martes día 22 de Junio. Como sabéis, cada martes tenéis la posibilidad de oirlo en directo a las 19.30 h. a través de http://abjradio.webs.com y además, participar en el chat, comentar vuestras experiencias y compartir un rato con los demás oyentes.

A las 20.00 h. tenemos meditación - relajación on line, donde cada día trabajamos un aspecto diferente. El tema del programa de ayer fue "crear felicidad" Tenéis la meditación a partir del minuto 35 aproximadamente.

Y como siempre, amenizado con música que acompaña al tema del día. En esta ocasión pudimos disfrutar de música fresquita y movida, para dar la bienvenida al verano.

Ahí podéis escucharlo on line: http://www.zshare.net/audio/77533498c13b2efa/

Además, quería anunciaros y compartir con vosotros que, a partir de la próxima semana, mi participación en ABJRadio será doble. Los martes, como siempre, con emociónate, en el que será nuestro septimo programa.

Pero además, los miércoles, empezaré un nuevo programa "Universo y Vida", dedicado especialmente a Reiki y otras terapias. También tendremos una pequeña relajación guiada y profundizaremos en Reiki y terapias complementarias.

Ya lo sabéis...

martes 19.30 h. Emociónate
miércoles 20.30 h. Universo y Vida

Os espero en abjradio (http://abjradio.webs.com)

Un abrazo

lunes, 21 de junio de 2010

Ser o no ser.... reikista

Me dedico a hacer reiki desde hace más de 10 años. Una actividad que, en aquél entonces pasaba desapercibida y apenas ocupaba una parte pequeña de mi tiempo y pensamiento. Casi no la compartía con nadie, por creencias, por miedo y por vergüenza y que, poco a poco, con el paso de los tiempos ha adquirido una importancia evidente en mi vida, hasta el punto de dedicarme a ello de manera exclusiva como medio de vida.

A lo largo del camino he ido observando como muchas personas iban conociendo esta técnica. Personas de todas partes de España y del mundo entero. Reiki es una técnica japonesa, sin base científica y con pocos datos fidedignos sobre su verdadera procedencia. De modo que, a lo largo del tiempo ha sufrido modificaciones, por el uso personal de cada uno, creencias, modos de vida y porque no decirlo, egos propios de quienes creen que, ser reikista es un don especial.

La base de la técnica consiste en la canalización de energía universal, a través de las manos del terapeuta hacia sí mismo o hacia terceros, con el fin de reequilibrar nuestro sistema energético y por ende, el resto de nuestros sistemas, físico, mental, emocional, etc.
Todo el mundo puede, mediante un curso, aprender a canalizar y dependerá después, del uso y la práctica de cada uno. Avanzar en los niveles, practicar, experimentar y sobre todo, sanarse a uno mismo serán las características que todo reikista querrá seguir y que sucederá casi de manera natural.

Reiki es una herramienta, no más. Sirve para ayudarnos a equilibrarnos y para hacernos la cotidianidad un poquito más fácil. No es milagroso, no resucita muertos ni imprime voluntades en quienes lo practican. Tampoco nos libra de problemas, ni de pagar nuestra hipoteca, facturas, de trabajar o de tener contratiempos inesperados. Solo está en nuestra vida para proporcionar ese equilibrio necesario para seguir batallando con la vida.

Como Reiki, existen otras terapias: meditación, flores de bach, talleres de crecimiento personal, etc. cuyo fin es el mismo que Reiki, facilitarnos la vida, mejorar como personas y vivir la vida lo más feliz que podamos.

Además de estas terapias tenemos otras herramientas que nos ayudan igual: buen humor, mentalidad positiva, amistades, vida social, relaciones de pareja, amor de nuestros semejantes… son herramientas, elementos indispensables en nuestro día a día que nos diferencia del resto del reino animal.

Los tiempos avanzan, para la medicina, la técnica, la física, la mecánica y como no, también para reiki y resto de terapias. La gente evoluciona y tiene necesidades nuevas. Igual que la ciencia se adapta a las nuevas necesidades, reiki también parece adaptarse a lo que necesitamos, pero no olvidemos que sigue siendo lo mismo, canalización de energía universal a través de las manos. Nuevos símbolos aparecen, nuevas formas de canalizar, nuevos maestros que afirman haber encontrado una “puerta” que potencia la capacidad canalizadora… todo cambia y lo viejo, si no se renueva, se queda atrás, parece obsoleto e inservible.

Con esta nueva filosofía de la invención por avanzar, nos encontramos corrientes filosóficas y terapéuticas que más bien parecen sacadas de películas de ciencia ficción. Algunas basadas en técnicas sencillas, como Reiki. Otras mucho más elaboradas exigen incluso el cumplimiento de ciertas “normas”, como formas de vestir, de comer, de hablar o caminar.

¿Por qué llegué yo a Reiki y a las terapias complementarias? Para hacer mi vida un poco más fácil. No quiero complicarla con normas, formas de vestir o vivir. Me gusta mi vida, solo pretendo facilitarla un poco con algo que me haga sentir bien.

Una de esas nuevas corrientes, dentro de las terapias, parece que es la “seriedad”
Ser espiritual está reñido con la risa, al menos así parece en muchos (muchísimos) casos de terapeutas de todos los estilos que han adoptado la imagen de ser superior y espiritual que no sonrie porque no necesita expresar sentimientos. Claro, tampoco sienten rabia, ni miedo, ni tristeza. Si les pisas un pie, ni se inmutan, su elevada conexión con lo divino los pone fuera del alcance de cualquier dolor terrenal y físico. Asimismo, también están alejados de cualquier placer que este mundo físico nuestro nos proporciona. Amor, pasión, deleite culinario y otras muchas sensaciones que, en contacto con la realidad puedes disfrutar sin límites.

Te hablan desde el AMOR incondicional, pero se sobresaltan cuando una afirma que disfruta de una buena sesión de sexo o de una jornada de risas sin fin. Te hablan de la reconexión con el dios que llevamos dentro pero siempre desde la sobriedad. Proclaman ser instrumentos de Dios o de Jesús, de la energía divina y poderosa pero juzgan y critican a todo aquél que no es como ellos. Pueden llegar a tirar por tierra los meses de terapia de alguien que, sin saber expresarse en términos “esotéricos” pide consuelo o ayuda ante un problema tan mundano como el alcohol, drogas o tabaquismo.

Critican sectas y seguidores, gurús y maestros iluminados y sin embargo, se comportan como tales, con su secretismo, elitismo y apartándose de todo y todos los que no piensan igual. No aceptan las críticas, te acusan de moverte por tu ego si lo haces, pero ellos no muestran la mínima señal de humildad en sus aseveraciones.

Mantienen un rol de “perfección” encubierta por lo que no cuentan. Nunca se enfadan, y si sufren, no pasa nada, es parte del proceso. Parece que convertirse en mártir es la nueva propuesta para ser perfecto. Cuando más se sufre, más parece que se logrará en el camino de la iluminación, en la limpieza del karma o en la sanación de vidas pasadas.

Yo soy sencilla, amo las cosas básicas. Una reunión entre amigos, en un bar lleno de gente, con humo de cigarrillo y música que te hace vibrar por dentro. Adoro un día de sol, para pasear con mi hija, mientras peleo con ella para que se ponga la chaqueta. Adoro montar en moto y reirme a carcajadas ante las chorradas que se dicen cuando después de 2 copas se sueltan las barreras.

Me gusta tomarme la vida con alegría, elegir en cada paso que doy como quiero vivirlo. Tal vez no pueda elegir lo que ocurre a mi alrededor, pero si puedo decidir como quiero vivirlo y afrontarlo. SI PUEDO decidir ser feliz en cada instante, aun cuando la situación requiere de toma de decisiones importantes. Para sentir mejor, para ser mejor o para conectar más con nuestro yo interior NO necesito despojarme de mi humanidad, de mi yo terrenal, de mis aficiones y creencias, equivocadas o no.

He leído y visto como se predica humildad, solidaridad y amor al prójimo. He leído y visto como muchos se jactan de darse a los demás, de estar aquí con la única misión de ser un servidor “de la luz” y cuando tienes un mal día y dices abiertamente que estás enfadada con el mundo se rasgan las vestiduras y casi te mandan a crucificar por sacrílega.

Tolerancia, respeto, son palabras que deberían acompañar a un reikista. Pero la realidad es que esos valores se encuentran mucho más a menudo en personas “normales”, esas que parecen no tener el cielo ganado, ni que vayan en busca de la iluminación. Esas que ves cada semana en tu lugar de reunión, esas que, sin pedir nada a cambio, te ofrecen un asiento a su lado para que les cuentes como te va la vida, sin críticas, sin juicios, solo porque… eres su amiga… solo porque…. Eres un ser humano.

Conozco a muchos reikistas… y a un montón de “no reikistas” si tuviera que elegir. Me quedo con la gente “normal”, con aquellos que disfrutan de una tarde de sol en medio de una plaza atestada de gente sin importarle si sus chakras se desestabilizan por el ruido pero que se encargan de escuchar cada palabra que cuentas para tratar de darte el apoyo que necesitas. Me quedo con la gente NORMAL, porque si para ser un iluminado, si para trabajar desde ese mal entendido amor incondicional he de renunciar al amor terrenal, a la pasión, a la risa, a la cordura, a la tolerancia y a la humildad… yo dimito como reikista y me quedo en ser humano raso, sin galones, sin títulos, sin nada más que dos manos para abrazar a quien llora de soledad.

miércoles, 16 de junio de 2010

Una mirada

Una mirada se cruzó con la mia.... el mundo pareció pararse y en ese instante descubrí unos ojos.... unos ojos que ya conocía, pero que un día había perdido.

Miré dentro y descubrí algo que siempre había tenido en mi memoria, pero que no había vuelto a ver. Descubrí la mirada y dentro de ella descubrí todo un mar de sensaciones, de sentimientos, de ternura, de cariño.... el todo, el infinito... ese lugar donde el tiempo se para y donde nada parece importar.

Esa explosión a cámara lenta, donde puedes observar cada pequeña partícula que sale despedida, cada pequeño trozo del universo que pasa delante de tí. Disfrutando del latir del universo, de su calor y su protección.

Ese momento se hace eterno y mágico a la vez, porque en ese momento, ya nada importa, te sientes llena, completa... una pieza de puzzle que por fin encaja en la maraña de la vida y cuando la ves, ahí colocada, piensas: Por fin te encontré!!

Ahora sólo queda disfrutar del camino, del paso sigiloso donde los susurros entran en el corazón y se quedan para siempre, donde las miradas lo dicen todo y donde no hace falta decir nada.... porque todo está dicho ya.

Mi momento

En la oscuridad de la noche te esperaba. Cada paso que oía, hacía que mi corazón se acelerara esperando ver tu sonrisa tras las sombras. Cada minuto se hizo eterno y sólo deseaba ver tu mirada y descubrir mi corazón en ella.

Al final, cerré mis ojos, abatida, dejando que mi mente buscara tu mirada... y ahí estaba, escondida en alguna parte, esperando tan sólo a ser descubierta. Siempre está ahí, porque siempre estuvo ahí... porque forma parte de mí, formas parte de mí.

Cada átomo de mi ser late contigo, y en cada latido, sólo el universo me acuna... porque teniendo tu mirada lo tengo todo. Y el lo sabe, y me brinda esta oportunidad, para dejar que todo se pare durante un segundo... ese preciso segundo en el que nada más puede importar... sólo este momento. Mi momento... y el tuyo.

El miedo

El miedo. Ese ser que se parece a mí misma y no soy yo. Ese conjunto de experiencias que se almacenan y juntas, sirven para cumplir con la misión más importante, salvarnos la vida. Ese es el miedo, nuestro guardián y a veces, nuestro guía.

El miedo es como el instructor de la autoescuela, que nos acompaña en el camino con el pie puesto en el pedal de freno y que evita que choquemos o embistamos al de delante. Sin el, probablemente no sobreviviríamos a toda esa cantidad de experiencias con las que nos encontramos cada día... su trabajo es duro, porque a veces, nos empeñamos en equivocarnos de camino, sin querer tal vez, por ignorancia también. El no pretende castigarnos, ni siquiera pretende imponer su voluntad, solo nos acompaña, lleno de experiencias previas que nos muestra cuando se repite la escena.

Entonces nosotros decidimos y el acata obediente la elección, almacenando en su memoria el evento y sus consecuencias.

Pero a veces, cuando nos perdemos, cuando sentimos que vamos sin rumbo, el miedo toma el control, acciona ese "pedal de freno" y toma decisiones en función de lo que recuerda. Pero entonces, el es quien guía el camino y debemos convencerle de nuestra valía para que nos ceda de nuevo el control, para que levante el pié del freno y suelte las manos de un volante que debemos llevar nosotros. Puede ocurrir incluso que, por comodidad, por falta de recursos o poder personal, decidamos dejar el control en sus manos por un largo tiempo y después, recuperarlo, puede ser mucho más dificil.

El miedo en realidad, es nuestro aliado. Sólo nosotros tenemos la facultad de decidir dejar que el nos guíe y por lo tanto, solo nosotros podemos volver a pedirle ese control de nuestra vida, desde el convencimiento propio de que SI podemos.

El miedo es cuidadoso y no permitirá que tomemos de nuevo el control si nos ve dudar, si reclamamos el volante con rabia o demostrando que no sabemos el camino a seguir. Su unica misión es salvarnos la vida, protegernos. No podemos menospreciar su labor y enfadarnos con el por llevar a cabo esa tarea tan dificil. Al contrario, debemos agradecerle las veces que pise el freno por nosotros, aprender la lección y demostrarle que, a la próxima, tendremos cuidado, andaremos el camino sin poner en riesgo nuestra existencia, nuestros sentimientos, nuestro cuidado personal, nuestra responsabilidad. Entonces el, confiará de nuevo y tras el frenazo, nos dejará continuar.

Tampoco debemos deshacernos de el, no se irá. Se aferrará al volante como último método para no perderte, para que no te pierdas... el puede caminar contigo, a tu lado, haciendo su trabajo y permitiéndote experimentar la vida por tí mismo. Solo intervendrá cuando las variables de una situación resuenen con experiencias vividas o aprendidas y que el guarda en su interior. Entonces, te avisará de lo que puede ocurrir y de nuevo, habrá que elegir. El esperará hasta el último momento, hasta el último segundo para intervenir si fuera necesario.

Mira a tu lado y descubre ese gran personaje que es el miedo. ¿qué aspecto tiene? Tu lo has creado, a lo largo del tiempo y de cada experiencia y si ves que sientes algo que no va contigo, deberías hablarle, explicarle aquello que consideres oportuno y sacar de sus "registros propios" aquello que ya no es valido para vuestro camino juntos. El lo entenderá, si tus razones vienen desde la confianza y la gratitud, eliminará el registro de su ser y continuará a tu lado incondicionalmente.

Observa tu miedo, el te mira constantemente, para aprender de tí, para cuidarte y protegerte. No te pierde de vista y lo que veas, no es mas que el reflejo de tí mismo. El miedo forma parte de tí mismo, el miedo guarda "tus contenidos" y solo interpreta, como un ordenador.
Es un amigo fiel, el que se hunde contigo si hace falta y el que se siente aliviado cuando ganas cada pequeña batalla.

La rabia, la alegría y la tristeza, te abandonan en ocasiones... se esconden en algún lugar de tu ser cuando no quieres verlas, pero el miedo... el miedo no se esconde, el miedo es VALIENTE... el miedo permanece contigo hasta el último suspiro, te acompaña cuando sales a trabajar y cuando sonries y cuando amas y cuando lloras... el miedo siempre está, en los logros y los fracasos, recogiendo datos, apuntando, ofreciendo alternativas, recordándote hechos... el miedo no abandona NUNCA. No se esconde NUNCA.

El miedo... un aliado con mala fama. Ese que parece estar en la sombra pero que aparece en el momento justo para salvarte. Creo que merece un tiempo de atención. Un agradecimiento desde el corazón y un "sigue conmigo" porque su presencia, más allá de las etiquetas sociales que le ponemos, es imprescindible.

Aprendamos a convivir con el y a convertirlo de una vez por todas en nuestro aliado. No trates de luchar ni de demostrarle que "tu puedes solo". No trates de apartarlo de tu lado porque entonces se resistirá, recuerda que el NUNCA abandona, y entonces querrá tomar partido en tu vida. Llévalo contigo como un amigo, agradecele lo aprendido y demuestrale con tu confianza que a veces, puede desterrar creencias que ya no os sirven. El sabrá eliminarlas y comenzar de cero.

Acuerdate de sentirlo de vez en cuando para que sepa que su trabajo es valorado por ti y así evitar que se haga ver "a cualquier precio", y utiliza tus otras emociones para darle registros nuevos cada día y que se sienta "parte de algo completo". Hablale con amor, explica tus razones y transmítele confianza. No podrás convencerle de nada que tu no creas. Es muy perceptivo y sabio. Agradece su presencia y pidele que continúe. Y cuando un día sientas que no ves el camino delante de tí, que la vida te lleva a demasiada velocidad y que estás a punto de perder el control, solicita su ayuda con cariño. El siempre sabe que hacer. Pero si aun así, el resultado final no es el esperado, no arremetas contra el. RECUERDA que lo que el hace, lo ha aprendido todo de tí.

Se feliz!!

lunes, 14 de junio de 2010

Las relaciones humanas (II parte)

Le he dado muchas vueltas a este asunto, he mirado en mi interior y he analizado mis propias relaciones y no conseguía llegar a una conclusión clara. Siempre me topaba con algo que me desmontaba todo el "cuadro" de relaciones - necesidades - entregas.

Etiquetas sociales, el "deber", las obligaciones... siempre hay algo que desmonta ese mundo idílico al que pretendo llegar para comprender porque las relaciones no funcionan.

Y repito, cuando hablo de relaciones NO me refiero exclusivamente a las relaciones de pareja, sino a todas: laborales, familiares, amistad...

El caso es que hasta hice un cuadro, o más bien una lista... una lista de "necesidades" a cubrir, porque a fin de cuentas eso es lo que hacemos en nuestras relaciones, cubrir necesidades de diferente índole: sustento, afecto, sexo, aventura, ocio, alegría... son necesidades con las que nos movemos por el mundo y pretendemos cubrir en nuestras relaciones con otros.

Bien pues... basándome en esa lista de necesidades propias (MIS necesidades), hice una segunda columna y una tercera y una cuarta... en cada una de ellas fui escribiendo los nombres de las personas a las que quiero, con las que me relaciono cada día. Y también personas a las que "no quiero", pero con quien también mantengo una relación (laboral, de servicio, etc) Porque todo el mundo cubre una necesidad en un momento dado.

Un taxista cubre mi necesidad de transporte y es perfectamente válido. No por ello amo al taxista, ni tampoco dejo de amar a mi hermana o a mi padre. Cubrir una necesidad no excluye a nadie.

Ahí es donde radican la mayoría de los problemas. En la exclusividad. Asignamos la obligatoriedad de realizar una acción a alguien, por el simple hecho de que "nos quiere". MI pareja "tiene que" (deber, obligación) llevarme al trabajo, porque para eso es mi pareja y me quiere. ERROR.

Querer no implica obligación. Ni siquiera una necesidad cubierta debe implicar obligación. Hoy puedo cubrir mi necesidad de "ser escuchada" con una amiga y mañana necesitar que sea mi padre quien me escuche. Mi amiga no tiene porque sentirse "abandonada", ni mi padre tiene porque sentirse "usado" por el hecho de que ayer no le necesité a el y hoy si.

Escribo todo esto sin orden ni concierto, tal vez porque trato de plasmar por escrito algo que se agolpa en mi mente y que aún no soy capaz de definir del todo.

Tengo claro que, el amor, como tal, es tan solo una vibración. Energía en movimiento, una energía que te llena por dentro, que te inunda y te transforma. Una vibración más, como lo es la rabia o el miedo (que también te inundan y te transforman)

Entonces... llego a la conclusión de que NO HAY diferencia entre como queremos a unas y otras personas. Eso de "te quiero más que a fulanito" en realidad es una mentira de la mente, del ego, de las etiquetas sociales. Yo quiero más a mi hija que a mi padre. Porque mi hija es mi hija, mi padre es mi padre. Si analizamos lo que es el AMOR, esto no puede ser real.

El amor es una vibración. Siento amor, luego AMO sin más. Sin etiquetas, sin juicios (así debería ser) Pero ponemos etiquetas, normalmente basadas en las necesidades que cubrimos con cada una de esas personas con las que compartimos la vida, con las que sentimos AMOR.

A más necesidades cubiertas, pensamos que el amor es más importante, más grande.

Yo siento amor por una amiga, con la que SOLO cubro mi necesidad de charla desenfadada una vez por semana tomando un café. Parece poco importante si se le compara con las cosas que comparto con mi hermana diariamente. Sin embargo yo las amo a ambas. La vibración energética que sale de mí es igual para ambas, no hay diferencia: es AMOR.

En esa lista de "necesidades", justo debajo de cada nombre en la columna de al lado, he ido poniendo una cruz. Relacionando... quien cubre cada aspecto de mi vida. MI padre cubre mi necesidad de sentirme protegida, de apoyo incondicional, de sustento, de afecto... Mi hermana cubre las necesidades de diversión, de apoyo, de compañía, de convivencia, de pertenencia a un círculo concreto... mi hija cubre mi necesidad de ser madre, de proteger, cuidar y sentirme util. Cada persona con la que me relaciono cubre varias necesidades y una misma necesidad puede ser cubierta por diferentes personas.

Lo malo es confundir o dejar una necesidad sin cubrir. Imaginemos que tengo necesidad de "deportes de aventura" y nadie en mi entorno me acompaña en dicha necesidad. Tengo dos opciones, no desarrollarla y entonces sentirme culpable y culpar a mis relaciones de no hacerme sentir completa. O bien, buscar una nueva relación que cubra esa necesidad. Tal vez un club de deporte, una página en internet pueda ayudarme... Depende de mí y solo de mí cubrir esa necesidad. NO puedo culpar a mi padre de no cubrir esa necesidad, ni a mi hermana, ni a mi hija porque... no debemos olvidarnos de que ellos, a su vez, tienen también sus propias necesidades que irán cubriendo con sus propias relaciones, entre las cuales, estoy yo.

De cada relación tenemos un "dar" y un "recibir". Mi padre cubre algunas de mis necesidades y yo cubro otras distintas (o iguales también) de su propia lista. MI hermana cubre ciertas necesidades como resultado de su relación conmigo y mi hija también.

Y entonces ¿donde está el problema? En la compensación? en el dar y recibir? ¿donde está el equilibrio? Acaso la relación con mi hija es desequilibrada por el hecho de que yo cubra 10 necesidades suyas y ella cubra 4 mías? ahí es donde los seres humanos empezamos a echarnos cosas en cara. "Es que yo te doy tanto y tu me das menos!!"

Mi padre me cubre mi necesidad de sentirme protegida. Y yo cubro la necesidad de mi hija de sentirse protegida. Pero ni yo protejo a mi padre, ni mi hija a mí. ¿y que? Mi hija cubre otras distintas y yo las de mi padre.

Cuando llegamos al apartado "pareja", las cosas se complican. Yo tengo claro lo que quiero cubrir con una relación de pareja. Pero asumo que muchas de esas necesidades también pueden y de hecho es sano que así sea, ser cubiertas por otras personas. También tengo claro que mi pareja pueda tener la necesidad de cubrir ciertas necesidades con otros seres humanos. Que no tiene porque haber un equilibrio entre dar y recibir. Pero SI es importante que ambos sientan que, las necesidades están cubiertas, para que no lleguen a eso de "echarse en cara" lo que el otro no hace.

YO he confeccionado mi lista de necesidades en una columna. He puesto columnas adicionales y cada una de ellas tiene dos partes (doy y recibo) y desde ahí, he ido viendo que doy y que recibo con cada relación real que mantengo. Padre, hermana, hija, amiga "fulanita", etc, etc... de ahí puedo llegar a conclusiones fantásticas, darme cuenta de mis carencias, de las partes de mi vida que están menos cubiertas y porque y de las que están sanas y porque.

Hazlo!! haz tu propia lista de necesidades. Analiza con cada persona, lo que das y recibes. Sacarás conclusiones increibles. Pero no te olvides de que, en el amor, no hay obligaciones, el amor no entiende de etiquetas. Tu madre, tu amiga, tu pareja, te quiere porque eres TU. NO por lo que le das. Por lo tanto, no pretendas amar a alguien basándote en lo que te da a tí, porque así no es como funciona. Ama sin más. Después revisa tus relaciones, tus necesidades, las que cubres y las que no. Y si sientes que hay alguna parte no cubierta en esa lista, busca respuestas, mira a tu alrededor. Estoy segura de que, algunas de las personas de tu lista, está dispuesta a ofrecerte cubrir esa necesidad. Tal vez la pregunta que debas hacerte, si descubres que tienes una carencia es, ¿Realmente me permito recibir?

El resto es cosa tuya...

miércoles, 2 de junio de 2010

Las relaciones humanas

Desde hace días, en diferentes conversaciones me plantean dudas al respecto de las relaciones. ¿por qué fracasan? ¿qué pasa con el amor? ¿estamos en crisis solo económica o hay algo más? Hoy, mientras daba reiki a un paciente, en mi mente se iba formando una estructura entrelazada donde las "etiquetas" se iban recolocando, las relaciones se iban posicionando y quiero compartirlo.

Podríamos definir las relaciones humanas (según wikipedia) como la interacción humana basada en un conjunto de normas entre dos o más personas.

Hay muchos tipos de relaciones: sociales, familiares, laborales, de amistad, de hermanos, de padres e hijos, de pareja, de vasallaje, juridicas, de producción, etc.

Las relaciones, tal y como yo las veo, TODAS ellas son un contrato. Se establecen unas bases de "colaboración" y "cooperación" y depende de los ingredientes que le añadas a ese "contrato", esa relación se "etiqueta" de una forma u otra, siempre basándonos en nuestros patrones sociales y de conducta.

Esos "ingredientes" con los que hacemos nuestro contrato de "relación" podrían dividirse en dos grandes grupo: Emocionales - afectivas y no emocionales o de intercambio.

Si quieres comer pan cada día, vas a tu panadería de siempre, pagas 80 céntimos y recibes una barra de pan, pero no expones tus emociones con la panadera o panadero que te atiende, no sientes necesidad de introducir ningún ingrediente más a esa "relación"

Pero tal vez podríamos hacer una lista de cosas (ingredientes) típicas que compartimos en nuestras relaciones. No se trata de hacer un estudio o una estadística. Tal vez, todo esto, no sea para nada o tal vez sirva a una sola persona para comprender que, una relación puede contener tantas cosas que la convierten en una relación completa. Y a la vez, sentirnos completos con una relación en la que SOLO añadimos un solo ingrediente (caso Panadería)

Vamos por partes... He confeccionado una lista de "etiquetas" con las que definimos nuestras relaciones y ahí va:

- Compañerismo (Compañero/a) alguien que comparte una actividad concreta, puntual o continua en el tiempo. Bien puede ser de trabajo, de ocio, una afición, etc.

- Trabajo (laboral, personal, propio) Personas que forman parte del entorno laboral, ya sean fijos o esporádicos. Si eres taxista, tendrás relaciones de trabajo múltiples pero con personas diferentes cada día.

- Seguridad y Protección. Personas que te resultan beneficiosas para tu propio bienestar por lo que aportan. Aquí puede haber desde amigos, familia, empleados, servicios externos (compañías de seguridad) y servicios públicos.

- Cuidados. De nuevo, relación en la cual sentimos un beneficio porque nos aportan bienestar o bien nosotros damos ese bienestar. (hijos, padres, parejas, amigos)

- Afectividad. Personas a las que te gusta expresar tus emociones y compartir demostraciones afectivas (besos, abrazos, caricias) Y a su vez, te apetece recibir igualmente esas demostraciones hacia tí mismo.

- Apoyo mutuo. Relación basada en el cuidado mutuo, apoyo, ayuda personal y humana desde un punto de vista recíproco. Se da y se recibe.

- Aprendizaje. Relaciones basadas en la adquisición de conceptos teóricos o prácticos, como maestros, profesores, padres, abuelos, etc.

- Acompañamiento. Distinto al compañerismo. En el acompañamiento hay una relación de entrega al otro o conjunta, suele encaminarse a prevenir la soledad.

- Proyección de futuro. Ideas conjuntas entre dos o más personas con sueños, aspiraciones e ideas comunes a desarrollar a lo largo del tiempo. Aquí caben todo tipo de ideas, proyectos laborales, personales, etc.

- Aficiones. Relación encaminada a disfrutar de una actividad concreta y que gusta a dos o más personas y la practican juntos

- Comunicación. Expresar a otro lo que sientes, opinas o necesitas es comunicación. Esta relación se desarrolla prácticamente en todos los ámbitos y es complementaria a la mayoría de los ingredientes que ponemos. Para comprar el pan te comunicas, pides, no solo tu barra de pan, sino que además, comunicas que la quieres crujiente.

- Emocional. relación basada en la expresión de un sentimiento concreto o varios.

- Atracción física: dos o más personas sienten la necesidad de estar cerca de esa persona, energéticamente hablando o emocionalmente hablando, existe una fuerza invisible que los une, sin razón aparente.

- Sexual: más o menos igual que la anterior pero con el deseo añadido de relacionarse a nivel físico con la otra persona.

- Diversión: relación encaminada a disfrutar de momentos de ocio.

- Comprensión: sin juicios, aceptación del otro por lo que es.

- Honestidad: relación basada en la expresión real y sin cortapisas de las emociones, sentimientos, necesidades, daño, etc.

- Liberal: relación encaminada a compartir sin la pérdida de la individualidad y libertad fisica, laboral, emocional o sexual.

- Convivencia: cuando dos o más personas comparten misma ubicación física durante gran parte del día (puede ser una vivienda o un lugar de trabajo)

- Dependencia: relación que se establece como respuesta a la necesidad de una o más personas respecto a los servicios, atenciones y cuidados de otra u otras personas. (niños pequeños en relación a sus padres, jefe y empleado, etc)

Bien, creo que más o menos tenemos los ingredientes separados. Ahora es cuando viene lo realmente importante y complicado.

Dentro de estos "comportamientos", seguro que todos somos capaces de definir, cada una de las relaciones que tenemos y asignarle a cada una la o las características concretas con las que interactuamos con dichas personas.

Pero a todo esto, para complicarlo aún más, vamos a añadir un ingrediente nuevo. Algo que a la mayoría asusta mucho, que la mayoría no sabe realmente qué es ni para qué sirve ni como gestionarlo. Algo que asusta tanto que incluso le cambia el nombre. Me refiero al Amor (cariño, apego, o incluso algunos dicen... costumbre o monotonía)

Según wikipedia (para que tratar de definirlo si alguien lo ha hecho por mí) el amor es...

un sentimiento, relacionado con el afecto y el apego, y resultante y productor de una serie de emociones, experiencias y actitudes. Con frecuencia el término se asocia con el amor romántico. Su diversidad de usos y significados, combinada con la complejidad del sentimiento implicado en cada caso, hace que el amor sea especialmente difícil de definir de un modo consistente.

Como concepto abstracto, el amor se considera normalmente un sentimiento profundo e inefable de preocupación cariñosa por otra persona, animal o cosa. Incluso esta limitada concepción del amor, no obstante, abarca una gran cantidad de sentimientos diferentes, desde el deseo pasional y de intimidad del amor romántico hasta la proximidad emocional asexual del amor familiar y el amor platónico que es una forma de amor y amistad en que no hay un elemento sexual (una vez alcanzado el encuentro sexual deja de ser amor platónico) o este se da de forma mental, imaginativa o ideal, y no de forma física.

Y ahora sí que la hemos liado!! Porque al amor le añadimos tantas connotaciones, obligaciones, peticiones y necesidades que lo convertimos en algo que no es.

Las relaciones empiezan en el momento en que estableces contacto con CUALQUIER persona y para CUALQUIER asunto. Una simple mirada en la calle entre dos personas ya establece una relación, una conexión y a partir de ahí, se van añadiendo ingredientes adicionales... o no!!

Según la cantidad de ingredientes que añadimos, empezamos a etiquetar nuestras relaciones personales y asumimos que, con esas "etiquetas", además de la relación en estado puro, se suman derechos, obligaciones y otros componentes adicionales que, no siempre son convenientes o no siempre sirven para el buen funcionamiento de dicha relación.

Además, al meter "al amor" por medio, asumimos que, ciertas etiquetas son totalmente obligatorias añadirlas, provocando que, a veces, tengamos que hacer cosas que no nos gustan o compartir eventos que no nos gustan porque "es lo que hay que hacer" y si no lo haces, parece que te expones a que te digan eso de "entonces es que no me quieres"

El amor tiene tintes sutiles de posesión que hay que eliminar de la "relación" en estado puro. El amor NO necesita de todos los ingredientes para existir. Y a su vez, pueden existir muchos ingredientes en una relación y no haber amor.

Lo mejor es poner ejemplos prácticos, que todos entendemos porque podemos compararlos con nuestra experiencia personal, con nuestra vida. Y eso es precisamente lo que vamos a hacer.

En el siguiente capítulo de este pensamiento sobre las relaciones humanas, vamos a ir tratando de desgranar los comportamientos, el porqué nos cuesta tanto mantener relaciones sanas, ya sean de trabajo, sociales, de amistad o pareja.

Vamos a crear un gráfico y de ahí, comprenderemos muchas cosas!!

En breve... las relaciones humana II parte.

lunes, 31 de mayo de 2010

Soy Adicta

Hoy quiero seguir el consejo de una buena amiga y escribir sobre como me siento. Hoy quiero gritar y expresar algo que me angustia, me hace daño y no sé aún como solucionarlo bien.

Soy adicta.

Adicta al tabaco, a la nicotina, a los componentes químicos que lleva cada cigarrillo.

Soy adicta y me siento juzgada. Hoy en día, fumar YA NO está bien visto y parece que todo el mundo a tu alrededor tiene las mil y una respuestas, razones y consejos para que dejes de fumar.

¿alguien se ha parado a pensar que en realidad yo desearía dejar de fumar y no puedo?

Ahora salen con eso de... "querer es poder" y entonces te sientes frustrada.

Para mí, fumar empezó, supongo que como para la mayoría, como un "Juego de adolescentes", te sientes mayor y poderosa con un cigarrillo entre tus dedos a los 16 y de ahí, ya no tomas conciencia de nada más.

Pero llega un día en que te planteas ¿por qué fumo? y te das cuenta de lo mal que te hace sentir, de que ya no te gusta tanto, tu boca apesta por las mañanas y te sientes asqueada pero entonces desayunas y enciendes el primer cigarro del día.

A lo largo de los últimos meses me he planteado dejar de fumar. Compré tabaco de liar para ir reduciendo, me propuse varias fechas tope (que no cumplí) y me he dado mil razones para dejarlo. Sin éxito.

Y es terriblemente frustrante para mí que esto sea así. Cuando decidí que la leche me sentaba mal, simplemente, dejé de tomarla. No hubo miedo, ni lloros, ni ansiedad. MI cuerpo no reaccionó de mala manera y mi mente no me hacía preguntas como ¿y ahora qué? ¿quien te acompañará ahora?
Simplemente, tomé una decisión, dejé de tomar leche.

Con el tabaco no funciona igual.

Pero me da hasta miedo decir en mi entorno que "quiero dejar de fumar" o que "voy a dejar de fumar"... te encuentras de todo. Hay quien dice: Bien, seguro que lo logras y esos, aunque solo digan eso, son de más ayuda que los que, en tu entorno cercano, comienza con la charla sobre los múltiples beneficios que reporta el hecho de dejar de fumar.

Si. Quiero dejar de fumar. SI!! pero me resulta muy dificil.

Para mí se me hace un mundo el solo hecho de pensarlo, de enfrentarme al día a día sin el cigarro. Podrá parecer estúpido e infantil, pero el cigarro a mí me acompaña. Cada noche, cuando regreso a casa después del trabajo, me siento frente a mi ordenador, y el cigarro, está conmigo. Así no me siento sola. Así no siento ese vacío tan absurdo que llevo 4 años sintiendo.

Porque sabes? yo dejé de fumar hace 4 años. Concretamente un 11 de enero me fumé el que pensé que era mi último cigarro y después... 6 meses después, volví. Ese día, perdí a alguien y el cigarro actuó como sustituto. Mi mente ha asimilado esa "sustitución" y las emociones se me desbordan cuando pienso en "dejarlo" definitivamente.

Fumo por inercia, la mayoría de los cigarros los enciendo porque sí... sin apetencia ninguna, pero lo hago porque no sé como dejar de hacerlo.

Hay muchos consejos... beber agua, cambiar hábitos, salir a caminar, no frecuentar lugares de fumadores, notificar la decisión a amigos y familia... si si... todo eso ya lo he hecho y sigo igual. Fumando.

No me sirve que me "regañen", ni que se rían con ironía cuando digo: "voy a dejar de fumar"
No me sirve que me juzguen y me digan que, con todo lo que sé y las herramientas que tengo, no es normal que siga fumando. Eso NO ayuda.

No me sirve que me pongan ejemplos de otros, lo mio me afecta a MI. NI que me cuenten o recuerden quien murió por culpa del tabaco.

Necesito ayuda y más que ayuda, apoyo. Cursos on line para dejar de fumar... no me veo. Ese curso para dejar de fumar on line no estará a mi lado cuando, a las 2 de la mañana me entre la ansiedad y necesite un abrazo y alguien que me diga "no te preocupes, estoy aquí y todo irá bien"

Las miradas condescendientes no me sirven de nada. Tengo un problema si, y yo soy la primera consciente de ello. Soy adicta no tonta. Tengo un terrible rechazo al hecho de seguir fumando y sin embargo, aquí estoy, fumándome un cigarrillo mientras escribo esto porque... me siento sola y cabreada.

Las fechas no me sirven... la decisión está tomada y llevarla a cabo no es cuestión de fechas, sino de valentía y HOY, no me siento valiente. Hoy podría decir, no fumo. Solo por hoy, no fumo!! y no soy capaz, me siento perdida para enfrentar este tema.

De modo que... me encuentro mal conmigo misma por no ser capaz de hacerlo. Me enfado y me frustro y aunque trato de no castigarme (ya de eso se encarga la sociedad) siempre acabo más cabreada y frustrada ante cada nuevo intento fallido.

Quiero dejar de fumar, necesito dejar de fumar. Me asquea el tabaco, siento un profundo rechazo y me hace sentir fatal. Cada mañana cuando amanezco, lo primero que siento es el malestar por el tabaco, el olor, el mal sabor de boca... ese es mi despertar y no me agrada. Quiero despertarme por las mañanas sin esa sensación de toxicidad en mi cuerpo. Quiero respirar profundamente y sentir los distintos aromas de mi realidad. Quiero abrazar a alguien y estar segura de que mi ropa, mi pelo, mis manos... son agradables y no huelen mal.

Quiero ser libre de esta terrible sensación de no poder funcionar sin el tabaco. Quiero ser libre de decir, "yo no fumo porque NO quiero"
Quiero ser libre del tabaco y HOY empiezo a no fumar... pero no puedo si quiera, prometerme a mí misma que lo voy a lograr, así que, que nadie espere que se lo prometa y que nadie me juzgue por no conseguirlo. Ya bastante lo hago yo.

jueves, 27 de mayo de 2010

Emociónate - Podcast 2º programa

Ya tenéis subido el Podcast del segundo programa de "Emociónate"

Que lo disfrutéis!! http://www.zshare.net/audio/765351735942d06b/

Besotes a todos y gracias por vuestra confianza!!

lunes, 24 de mayo de 2010

Si estás de bajón

En los momentos de bajón, repasa todo lo que has andado y no mires cuanto camino te queda aún por recorrer.

En esos momentos de querer salir corriendo, recuerda que donde vayas, TU irás contigo. ¿de quien quieres huir? no tiene sentido ¿no lo ves?

En momentos de bajón, mírate al espejo y felicítate porque estás VIVO, porque estás sintiéndote y porque has tomado conciencia de tu estado actual. Después, escucha tu corazón y actúa.

En los momentos de bajón, tómate un respiro, apenas necesitas unos minutos, piensa en alguien a quien amas, aprecias o quieres y respira en tu corazón, la sonrisa volverá a tus labios rápidamente.

Cada bajón significa que has subido un trecho de la montaña, si no, no los tendrías. Significa que has aprendido algo más y que eres consciente de como NO te quieres sentir. Felicidades por ello.

Un bajón no es un retroceso, solo una pequeña parada, una pausa en tu camino, un "recomponerse", mirar a los lados, disfrutar del paisaje y tomar aliento para seguir caminando con alegría. Parar no es malo, incluso es necesario. La "marea" a veces te lleva por inercia y ese parón, te permite verte y mirar a tu alrededor, quien sabe, tal vez haya algo por descubrir ahí.

En los momentos de bajón recuerda que, algo está a punto de pasar. Las resistencias están cayendo y por eso, tu mente, te distrae hacia otro lado. Sé amable con tus emociones y pensamientos, permítete sentir ese bajón, sin darle tregua al desánimo o a la pereza. Permite que tus emociones afloren y después, con la mochila menos llena, podrás continuar caminando.

En momentos de bajón recuerda que los cambios es el motivo principal por el cual sentimos miedo y parar a respirar, tomar fuerzas y repasar tu camino te dará confianza y tu miedo desaparecerá.

En esos momentos de bajón, recuerda que no estás solo. Pide ayuda y déjate rescatar, sin expectativas, sin presiones, sin juicios y sin etiquetas. Muéstrate tal cual eres, deja asomar tu fragilidad y deja que, quien aparece en tu camino, te tome de la mano para ayudarte en el siguiente paso. No es malo caminar de la mano de quien siente fuerza para tirar de tí. Te dará fuerza para continuar caminando por tí mismo... hasta el siguiente bajón.

Todos necesitamos una mano de quien, en el mismo camino en el que nos encontramos, hoy siente fuerzas para tirar de otro. Tal vez mañana te toque a tí coger la mía, levantarme del borde del camino y ayudarme a andar unos kilómetros siendo tu el guía.

En momentos de bajón no te escondas, sé valiente y compártelo. Es más fácil cogerte de la mano si las tiendes hacia los que te rodean. Es más fácil acompañarte, aunque sea en silencio, si pides compañía para caminar o para permanecer sentado un rato.

En momentos de bajón, recuerda que tienes herramientas a tu alcance, enseñanzas, lecciones ya aprendidas, lágrimas ya derramadas y puños apretados que ya dejaron de tener fuerza. Lo que has experimentado forma parte de esa experiencia. Ya sabes como hacerlo, solo tienes que acordarte de recordarlo. Y si te olvidas de como hacerlo, busca a quien sabe como hacerte tomar conciencia.

Saborea cada instante, incluso ese momento de bajón. Siéntete vivo y agradece ese momento de bajón porque te da sabiduría y fuerza para continuar, te da un respiro en tu caminar y en tu aprendizaje. Nadie te exige nada, nadie marca tu ritmo, nadie espera que llegues un día concreto ni a una hora determinada. No lo hagas tu.

En momentos de bajón, sean por la razón que sean, no olvides que TU eres importante y que tienes derecho a sentir, experimentar, disfrutar, merecer, amar y ser amado. No olvides que, todo pasa. Sea lo que sea. No olvides que TU eres lo más importante para tí mismo. No olvides que hay alguien que te quiere, aunque solo sea una persona y por ella, merece la pena seguir caminando.

En un momento de bajón, siéntate y respira, llena tu corazón y sonríe por dentro porque eso significa que estás vivo y la vida es el mejor regalo que tienes, porque te da otra oportunidad, no hay límites, no hay tiempo, no hay plazos... puedes parar cada vez que quieras, ir al ritmo que quieras y sentir lo que quieras sentir.

Si estás de bajón, llámame. Te escucharé en silencio, sin juicios ni preguntas. Te abrazaré desde el corazón, sin prisas, sin condiciones, sin esperar nada más que, vuelvas a caminar cuando te sientas preparado. Y mientras eso no suceda, permaneceré a tu lado, te acompañaré con ese abrazo que puede ser eterno o me sentaré a tu lado a respirar contigo y recordarte, de vez en cuando, el precioso camino que se extiende delante de nosotros. Cogeré tu mano para que no caigas del todo. Guiaré tus pasos si las lágrimas no te dejan ver y te contaré lo que hay en el camino si tu visión se ofusca en tratar de mirar al pasado o al futuro.

Si estás de bajón, no te olvides de que no estás solo, nunca lo estás porque, allá donde estés, por muy lejos que te encuentres, mi corazón te escucha, sin esperar nada más que oir latir el tuyo con entusiasmo. No te preguntes el porqué ocurre, disfrutalo cuando suceda y sacúdete el alma cuando consigas sentirlo. Si estás de bajón, cuenta conmigo. Cuando sea y donde sea, déjame preguntarte ¿qué necesitas? y deja que tu corazón sea libre de pedir lo que le hace sentir bien.

Eso es vivir. Eso es sentir. Esta montaña rusa de emociones que llamamos cotidianidad nos empuja a veces a caer en picado. Puedes gritar, forma parte del juego. Sentir miedo y tristeza. No te arrepientas de lo que sientes, ni te avergüences de lo que sientes... Sentir implica una amplia gama de momentos distintos. Todos son necesarios. Todos sirven para algo. Hasta los bajones.

Si estás de bajón, confía en la vida. Ella sabrá a donde llevarte. Confía en el universo y déjate llevar, aunque sea solo ese ratito y disfruta del placer de no tener que hacer nada, ni pensar en nada, ni decidir nada, porque tienes excusa, estás de bajón y es otra persona quien se encarga de todo. No pierdes tu centro, no pierdes tu poder. Es solo un trecho del camino. Esa persona sabrá soltar tu mano cuando se lo pidas, cuando sientas que puedes caminar solo, cuando sientas que te sientes seguro. Y entonces caminará a tu lado, orgullosa de tu logro, admirando tu valentía, queriéndote más, solo porque, una vez tuviste un bajón y fuiste lo suficientemente valiente como para expresarlo, reconocerlo y dejarte llevar.

Hoy estás de bajón. ¿y que? Tienes derecho. Permítetelo, disfruta, siéntete. Mira a tu alrededor y busca la mirada de quien, atenta, cuida tus pasos en la distancia y respeta el espacio que mereces. Ese espacio siempre está ahí, por mucho que te acerques, por mucho que caigas, por muchos bajones que vengan, no pierdes nada tuyo. Al contrario, ganas fuerza y sabiduría. La humildad consiste en reconocer tus momentos de bajón y permitir que a tu alrededor lo sepan.

Si hoy estás de bajón, recuérdalo. Estoy aquí. Sólo silba y escucharé tu llamada.

Te quiero

sábado, 22 de mayo de 2010

Cá uno es cá uno

Eso suelen decir los entendidos de la vida, osea, nuestros mayores, que su sabiduría siempre se pasa por alto y si los escucháramos más... otro gallo nos cantaría.

Mi abuela solía decir: "de visita todos somos buenos" y que razón tenía...

Cuando convives con alguien es cuando realmente llegas a conocerlo y si no convives, prueba a pasar 3 días con un grupo de personas, colaborando estrechamente y será casi casi igual.

Es la otra cara de ese mundillo "espiritual" donde me muevo... que a fin de cuentas es lo que siempre digo, somos seres humanos y cuando se pretende ser lo que no se es, de visita o por un ratito, se consigue, pero 36 horas casi ininterrumpidas ponen de manifiesto todo lo que somos.

Este II Congreso de Reiki ha sido toda una lección para mí. A nivel personal, profesional, humano y espiritual... desde sus comienzos, desde el momento en que de repente, me ví llamando a hoteles y empresas para merchandising, imprenta, catering y demás... he aprendido a tener paciencia, a no salir corriendo cuando las cosas se ponen feas y a esperar y confiar.

Pero también he aprendido a descubrir a quien quiero tener cerca y a quien no. A quienes realmente están por lo que están, ayudar y ser una contribución y a quienes solo les interesa el figurar. (somos humanos!!)

Pero me molesta que me vendan la falsa solidaridad como amor incondicional y luego se pretenda recibir algo a cambio, con exigencias. Me molesta el ofrecimiento desde el "corazón" y luego bajo mesa, recibir la factura por tan estupendos servicios.

Me molesta la falsa modestia de quienes se consideran meros "peones" de un evento delante del grupo y luego van pidiendo reconocimiento "póstumo"

Que nadie se alarme!! tengo derecho al pataleo, mi cuerpo y mi mente están agotados tras semanas y semanas de duro trabajo. Mis defensas han caido a niveles poco frecuentes en mí y parezco un libro de medicina: lleno de síntomas inconexos.

Hoy estoy agotada, repaso el trabajo hecho y lo aprendido y me quedo con ello. Hoy hago recuento de manos y me satisface encontrar "las de siempre", esas que no fallan. Me alegra encontrar nuevas en las que apoyarme y me alegro de haber descubierto aquellas en las que ya no buscaré más ayuda que la de un abrazo de encuentro o despedida.

Cá uno es cá uno... y yo, que soy muy mía, prefiero seguir en mi línea, basta pero honesta. No quiero más caretas en mi vida, ni medias verdades ni sonrisas hipócritas. Olvidé como ser diplomática en la vida, porque me iba muy mal siéndolo. Olvidé eso de "anteponer" a los demás por encima de mis sentimientos. Sí, por el bien común o la buena marcha de algo importante... ya no hace falta. El bien común no precisa de hipocresías, ni de falsas modestias. El bien común sabe como organizarse y por selección natural, elimina a quien no está en la onda. Eso aprendí este fin de semana.

Hoy es día de reflexión y me alegra haber llegado hasta aquí. No todos han llegado aún.

Y se me ocurre, para acabar, algo que también descubrí este fin de semana: Mientras te empeñas en buscar quien te mire y te alabe a tu alrededor, te olvidas de mirarte a tí mismo. Desde ahí debe partir el mejor halago.

Buenas noches!

jueves, 13 de mayo de 2010

Una carta de amor

Otra aportación de mi amiga Gise. Otro martes juntas y cada día recibo un regalo nuevo, diferente, sorprendente... Gracias amiga!!

Aquí os lo dejo...

Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,
como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Emociónate conmigo!!

A partir del próximo Martes, día 18 de mayo (por cierto, mi cumpleaños), a través de ABJRadio, por internet... un nuevo programa: Emociónate.

Un programa dedicado a aprender a gestionar, a perder el miedo y a disfrutar de nuestras emociones, sean cuales sean.

Estoy profundamente agradecida por la oportunidad que supone compartir lo que he ido aprendiendo durante todos estos años de "camino por la vida".

Gracias a todo el equipo de ABJRadio

Ya sabéis...

19.30 h. martes 18 de mayo en http://abjradio.webs.com

1 hora y media de programa donde comprendernos mejor, emocionarnos y pasar un rato agradable, con el chat, donde podéis interactuar y comentar. Hacer preguntas y plantear incluso vuestras cuestiones si así os apetece...

Todo cabe cuando se trata de emocionarse.

No te lo pierdas!! Te espero en ABJRadio el martes a las 19.30 h.

Un abrazo,

martes, 4 de mayo de 2010

Quisiera Conocerte

Hoy, en el programa "Siempre habrá poesía", con Gise, en ABJRadio (http://abjradio.webs.com) he oido este poema, y me ha encantado. Es de Magali Sauceda, de Mexico.

Aquí os la dejo... es, sencillamente... especial!! Gracias Gise por la aportación.


Quisiera conocerte, saber como es tu aroma,
que piensas, que sientes cada día, cada hora
déjame conocerte, mirarte, tocarte,
escucharte cantar... no solo leerte.

Quisiera conocerte, saber como eres
tus valores, tus ideales, los sueños que tú tienes
Déjame conocerte, hablarte y escucharte
Saber como es tu voz, no solo leerte...

Quisiera conocerte más de lo que te he leído
saber como es tu risa, tu mundo, tus amigos,
déjame conocerte y que tu me conozcas,
aunque he desnudado mi alma
en todo lo que escribo...

Quisiera conocerte, tomarte de la mano
conocer los sentimientos
de un ser extraordinario,
déjame conocerte, no solo pensarte
pues con tus escritos, has logrado cautivarme.


Colaboración de Magali Sauceda
México

lunes, 3 de mayo de 2010

La energía grupal

Hoy quiero hablar sobre la emoción de vibrar conjuntamente en grupo... hoy quiero mostrar esa otra faceta mía, la de motera. Esa que muchos se preguntan porqué sigo teniéndola como parte de mi vida, a pesar de todo, del tiempo y acontecimientos.

Siempre he dicho que para mí, montar en moto es muy terapéutico, que me ayuda a soltar amarras, a soltar control, a confiar y a dejarme llevar. También he contado en alguna ocasión que montar en moto es como meditar... a solas contigo misma, dentro de tu casco, donde solo oyes el rugir de la máquina y donde solo importa el preciso momento en el que estás... no puedes llamar a nadie, ni hacer otra cosa más que lo que estás haciendo... dejándote llevar.

Te das cuenta de lo tremendamente terapeutico que es cuando, al llegar a casa, sientes como todo tu cuerpo te responde, tomas conciencia de partes físicas que ni sabías que tenías y es ahí cuando caes en la cuenta de lo alejados que estamos de nosotros mismos.

Además del placer que supone, por supuesto, salir en grupo, disfrutar de una afición común y compartir momentos con "tu gente" y es aquí donde hoy, quiero hacer un alto en el camino... en eso de "compartir afición"

Este fin de semana se ha celebrado en Jerez, como cada año, el Gran Premio de Motociclismo y yo, como cada año desde ni se sabe, he estado allí.

Todo es emocionante para mí, por más años que pasen y aunque parezca que "siempre es lo mismo" y lo es, aun así... es muy emocionante.

Pero este fin de semana he sido consciente de como la energía de grupo, un grupo de 148 mil personas, se une y se nota, te hace vibrar y sentir y el subidón es inexplicable.

Hemos vivido unas carreras muy emocionantes y con sorpresas de última hora, adelantamientos imposibles y valientes al mando de máquinas que ni el más experimentado motero se atrevería a pilotar en carretera.

En ese momento, la grada ruge, anima al corredor español que está a punto de conseguir la primera plaza. In extremis, a 4 curvas de la recta de meta, justo delante de nuestra grada, se lanza a adelantar y dejas de ser tu... te mezclas con cada ser humano a tu alrededor, tu voz es ahora "la voz", una única voz que "empuja" al piloto, lo lleva a ese momento en que consigue su esperado triunfo. Y el rugido se vuelve clamor, la piel de gallina, las emociones explotan y no hace falta decir nada. No puedes, porque el griterío sigue siendo atronador y la grada vibra al completo. Un trabajo bien hecho, riesgo y valor, amor por lo que uno hace y lo demuestra con acciones como esa, que se ven recompensadas, no solo por una copa en el podio, sino por esas 148 mil voces que se hicieron una para llevarlo en volandas hasta la línea de meta.

Cuanto poder tiene la energía de grupo y qué poca conciencia tomamos de ello. Cuanta emoción se puede llegar a sentir, a compartir, a disfrutar... cuanta emoción!

Allí, en la grada R9 del circuito de Jerez, observé a esa "energía humana", unida en un único propósito y no encontré rabia, ni miedo, ni dolor... no había tristeza, ni pena ni otras etiquetas que tanto nos gusta poner... había AMOR!! era puro amor lo que explotaba en cada corazón... era amor por la afición, por lo que estaba ocurriendo, amor por cada persona al lado con la que compartías el momento y amor por tener la oportunidad de vivir algo así.

No se puede explicar con palabras y tampoco le puedes contar a mucha gente en ese momento lo que en realidad está ocurriendo, lo que en realidad están sintiendo... la emoción indefinida es la mejor explicación para quienes no son conscientes de lo que se mueve.

Ayer domingo... desde el Circuito de Jerez, 148 mil personas sintieron AMOR a la vez, dejando explotar los sentidos, sin miedo al juicio, ni al qué dirán... simplemente, se dejaron llevar, como yo hago cada vez que me subo a una moto, rumbo al momento, al disfrute y a sentirme intensamente.

Jerez 2011!! Ahí estaré...

jueves, 29 de abril de 2010

Meditando

Suena el silencio... unos breves instantes antes de escuhar la música... esos momentos en que respiras profundamente y aclaras la voz y de fondo... el corazón!! cierro lo ojos y me centro en su sonido, que se empieza a mezclar con los primeros compases de la música elegida. Y comienzan a salir las palabras... no hay que pensar, no hay que controlar, no hay que dirigir... solo respirar y dejar que el corazón te guíe.

Sin guiones ni pretensiones... la música me lleva a descubrir mundos mágicos donde sentirme completa... todo puede ocurrir!!!

Y entonces les miro... en la quietud de sus cuerpos relajados, sus ojos cerrados parecen mirarme y pedirme el paso siguiente... sentir, reflejar y soñar... las imágenes llegan solas y las palabras terminan... de nuevo, el silencio... mezclado con la sonrisa de quienes te han escuchado....

Aun no he encontrado una sensación tan increiblemente bella... no se compara con nada... la conexión se extiende mucho más allá de las paredes que nos albergan... y me marcho a casa con el corazón lleno de gratitud, con la serenidad en el alma y la sonrisa de quienes me acompañaron aún grabada en mi retina.

La semana que viene, será totalmente diferente e igual a la vez.

martes, 27 de abril de 2010

Liberaciones emocionales: energía en movimiento

La liberación emocional es una de las manifestaciones más comunes cuando trabajamos a fondo y sin embargo, en general, se suelen tener ciertos problemas para entender este proceso.

Una liberación no es más que una muestra evidente del profundo proceso de sanación que está llevando a cabo una persona. La conexión con nuestro Yo interior y con la energía universal o energía del Amor, es el primer paso y a continuación, entramos en contacto con lo que somos, eliminando aquello que no nos hace falta.

Hemos de saber que, una liberación emocional es la eliminación de energía acumulada que ya no nos resulta útil. La energía ocupa un lugar físico en nuestro cuerpo. Cuántas veces hemos dicho alguna frase como: “siento un nudo o una bola en el estómago”

La energía vital en nuestro interior nos sirve para gestionar nuestras actividades diarias. Somos seres equilibrados por naturaleza y de manera automática repartimos nuestra energía vital por nuestro cuerpo proporcionando lo que necesita cada órgano, músculo y proceso fisiológico.

Este reparto automático de la energía también se produce para gestionar situaciones de estrés y peligro, de forma que nuestro cuerpo redistribuye la energía, concentrándola, si hace falta, en un lugar preciso.

La mejor manera de entender esto es con un ejemplo:

Imagina que vas a cruzar la calle y un coche que se ha saltado un semáforo, está a punto de atropellarte.

Tus sentidos y tu cuerpo reaccionan para salvarte la vida. Tus sistemas de defensa se preparan y envían esa energía extra a donde se necesita para activar los mecanismos necesarios para salvar tu vida. Tal vez das un salto de vuelta a la acera o bien aceleras tu paso, llegando incluso a correr al otro lado, para evitar el atropello.

En ese momento, a nivel físico sentirás ciertas cosas: tu corazón bombea más rápido, la respiración se acelera, etc. A nivel fisiológico también ocurren cosas. Si estás en plena digestión, ésta se cortará y toda la energía vital que se usa en dicho proceso irá al lugar donde se necesita, en este caso, tus piernas.

¿Cómo crees que te sentirás después de este incidente?

Con toda seguridad te sentirás mal. Notarás tu corazón y respiración acelerados, temblor en tu cuerpo o incluso un fuerte dolor en el estómago a causa del corte de digestión. En casos de pánico extremo puedes llegar a vomitar incluso.

Esta distribución automática de energía ocurre igual en los animales. Ellos generan energía extra en determinadas situaciones: caza, pelea entre ellos, etc. Pero existe una gran diferencia. Los animales, en estado salvaje, no se sienten mal después de algo así, ni se enferman.


Y ¿por qué a nosotros no nos pasa lo mismo?

En realidad, la pregunta correcta es ¿cómo gestionamos toda esa energía que hemos generado? ¿Qué hacemos con ella una vez pasado el peligro?

Volvamos al ejemplo de los animales salvajes. Si los observamos después de una pelea, veremos que hace ciertas cosas para liberar esa energía: estiramientos, bostezos, sacudidas, etc. Después, por regla general, se tumban a descansar para recuperar su equilibrio.

Pero nosotros no hacemos todo esto. Por nuestra educación, cultura, situación social y conceptos preestablecidos, no nos permitimos sacar o liberar esa energía acumulada. Es más, de forma inconsciente controlamos todo eso que estamos sintiendo. En la situación explicada anteriormente del coche, probablemente, después de unos segundos para recuperar el aliento, continuaremos con nuestra marcha, intentando controlar la respiración y evitando así cualquier posible liberación de esa energía que ya no necesitamos: como llorar o gritar, por ejemplo.

Día a día, acumulamos en nuestro cuerpo físico energía que, en su momento fue útil, pero que después, debimos liberar. Sentimos incluso la necesidad de “protegernos” con esa energía, para evitar o tratar de evitar que se repita el suceso, creando entonces patrones de conducta que nos llevan a padecer ansiedad o incluso, en casos más graves, ataques de pánico ante cualquier ruido de un coche frenando. Nuestra mente ha relacionado la energía generada (situación extrema para el cuerpo) con las imágenes del hecho que lo provocó (coche y frenazo) de forma que, en el futuro, podemos tener reacciones desmesuradas ante una situación que nos “recuerde” a la ya vivida.

Al cabo del tiempo, esa energía no liberada y que ya no nos sirve, nos provoca la enfermedad.

Bien, con todo lo expuesto, tenemos una idea más precisa de para qué se producen las liberaciones energéticas y podemos llegar a entender que, incluso, son necesarias.

¿Cómo hacer que se produzcan estas liberaciones de energía acumulada?

Existen muchos métodos para entrar en contacto con nuestro Yo interior y tomar conciencia de los aspectos que tenemos que trabajar.

En este caso trabajaremos concretamente con Todo Amor, cuya función es la de conectarnos de forma personal con la Fuente, con la energía pura del Amor.

Como dijimos antes, la energía ocupa un lugar físico en nuestro cuerpo, llegando incluso a sentirla de manera clara, con sensaciones físicas concretas. Trabajando con Todo Amor, la entrada de la energía que se produce tras tu conexión personal es también muy física y palpable y es aquí donde, por regla general, podemos sentir una liberación energética. Nuestro canal energético central se asemeja a una tubería y cuando “abrimos el grifo” de la energía del amor, se produce una limpieza profunda de ese canal. Cualquier energía retenida saldrá al exterior “empujada” por el flujo de energía.

Por supuesto, es un proceso que nosotros “decidimos” de manera consciente. Nada que no queramos o podamos asumir saldrá a la superficie.

La energía liberada, en la mayoría de las ocasiones, suele venir acompañada de la emoción con la que asociamos el evento, de forma que, la liberación energética llega con llanto si el evento nos ocasionó dolor emocional o con gritos si la emoción asociada fue la rabia.

En cualquier caso, la energía liberada, el hueco físico que ocupaba es sustituido por energía pura, con la energía de la Fuente, proporcionándonos una sensación de liberación y, sobre todo, de sanación a nivel muy profundo.

sábado, 24 de abril de 2010

Sin miedo al miedo

El miedo. Ese ser que se parece a mí misma y no soy yo. Ese conjunto de experiencias que se almacenan y juntas, sirven para cumplir con la misión más importante, salvarnos la vida. Ese es el miedo, nuestro guardián y a veces, nuestro guía.

El miedo es como el instructor de la autoescuela, que nos acompaña en el camino con el pie puesto en el pedal de freno y que evita que choquemos o embistamos al de delante. Sin el, probablemente no sobreviviríamos a toda esa cantidad de experiencias con las que nos encontramos cada día... su trabajo es duro, porque a veces, nos empeñamos en equivocarnos de camino, sin querer tal vez, por ignorancia también. El no pretende castigarnos, ni siquiera pretende imponer su voluntad, solo nos acompaña, lleno de experiencias previas que nos muestra cuando se repite la escena.

Entonces nosotros decidimos y el acata obediente la elección, almacenando en su memoria el evento y sus consecuencias.

Pero a veces, cuando nos perdemos, cuando sentimos que vamos sin rumbo, el miedo toma el control, acciona ese "pedal de freno" y toma decisiones en función de lo que recuerda. Pero entonces, el es quien guía el camino y debemos convencerle de nuestra valía para que nos ceda de nuevo el control, para que levante el pié del freno y suelte las manos de un volante que debemos llevar nosotros. Puede ocurrir incluso que, por comodidad, por falta de recursos o poder personal, decidamos dejar el control en sus manos por un largo tiempo y después, recuperarlo, puede ser mucho más dificil.

El miedo en realidad, es nuestro aliado. Sólo nosotros tenemos la facultad de decidir dejar que el nos guíe y por lo tanto, solo nosotros podemos volver a pedirle ese control de nuestra vida, desde el convencimiento propio de que SI podemos.

El miedo es cuidadoso y no permitirá que tomemos de nuevo el control si nos ve dudar, si reclamamos el volante con rabia o demostrando que no sabemos el camino a seguir. Su unica misión es salvarnos la vida, protegernos. No podemos menospreciar su labor y enfadarnos con el por llevar a cabo esa tarea tan dificil. Al contrario, debemos agradecerle las veces que pise el freno por nosotros, aprender la lección y demostrarle que, a la próxima, tendremos cuidado, andaremos el camino sin poner en riesgo nuestra existencia, nuestros sentimientos, nuestro cuidado personal, nuestra responsabilidad. Entonces el, confiará de nuevo y tras el frenazo, nos dejará continuar.

Tampoco debemos deshacernos de el, no se irá. Se aferrará al volante como último método para no perderte, para que no te pierdas... el puede caminar contigo, a tu lado, haciendo su trabajo y permitiéndote experimentar la vida por tí mismo. Solo intervendrá cuando las variables de una situación resuenen con experiencias vividas o aprendidas y que el guarda en su interior. Entonces, te avisará de lo que puede ocurrir y de nuevo, habrá que elegir. El esperará hasta el último momento, hasta el último segundo para intervenir si fuera necesario.

Mira a tu lado y descubre ese gran personaje que es el miedo. ¿qué aspecto tiene? Tu lo has creado, a lo largo del tiempo y de cada experiencia y si ves que sientes algo que no va contigo, deberías hablarle, explicarle aquello que consideres oportuno y sacar de sus "registros propios" aquello que ya no es valido para vuestro camino juntos. El lo entenderá, si tus razones vienen desde la confianza y la gratitud, eliminará el registro de su ser y continuará a tu lado incondicionalmente.

Observa tu miedo, el te mira constantemente, para aprender de tí, para cuidarte y protegerte. No te pierde de vista y lo que veas, no es mas que el reflejo de tí mismo. El miedo forma parte de tí mismo, el miedo guarda "tus contenidos" y solo interpreta, como un ordenador.
Es un amigo fiel, el que se hunde contigo si hace falta y el que se siente aliviado cuando ganas cada pequeña batalla.

La rabia, la alegría y la tristeza, te abandonan en ocasiones... se esconden en algún lugar de tu ser cuando no quieres verlas, pero el miedo... el miedo no se esconde, el miedo es VALIENTE... el miedo permanece contigo hasta el último suspiro, te acompaña cuando sales a trabajar y cuando sonries y cuando amas y cuando lloras... el miedo siempre está, en los logros y los fracasos, recogiendo datos, apuntando, ofreciendo alternativas, recordándote hechos... el miedo no abandona NUNCA. No se esconde NUNCA.

El miedo... un aliado con mala fama. Ese que parece estar en la sombra pero que aparece en el momento justo para salvarte. Creo que merece un tiempo de atención. Un agradecimiento desde el corazón y un "sigue conmigo" porque su presencia, más allá de las etiquetas sociales que le ponemos, es imprescindible.

Aprendamos a convivir con el y a convertirlo de una vez por todas en nuestro aliado. No trates de luchar ni de demostrarle que "tu puedes solo". No trates de apartarlo de tu lado porque entonces se resistirá, recuerda que el NUNCA abandona, y entonces querrá tomar partido en tu vida. Llévalo contigo como un amigo, agradecele lo aprendido y demuestrale con tu confianza que a veces, puede desterrar creencias que ya no os sirven. El sabrá eliminarlas y comenzar de cero.

Acuerdate de sentirlo de vez en cuando para que sepa que su trabajo es valorado por ti y así evitar que se haga ver "a cualquier precio", y utiliza tus otras emociones para darle registros nuevos cada día y que se sienta "parte de algo completo". Hablale con amor, explica tus razones y transmítele confianza. No podrás convencerle de nada que tu no creas. Es muy perceptivo y sabio. Agradece su presencia y pidele que continúe. Y cuando un día sientas que no ves el camino delante de tí, que la vida te lleva a demasiada velocidad y que estás a punto de perder el control, solicita su ayuda con cariño. El siempre sabe que hacer. Pero si aun así, el resultado final no es el esperado, no arremetas contra el. RECUERDA que lo que el hace, lo ha aprendido todo de tí.

Se feliz!!

jueves, 22 de abril de 2010

Simplemente soy


A lo largo del tiempo, en la consulta, muchas veces he detectado un punto de estancamiento en mis pacientes. Me costaba al principio encajar este "parón" y me puse a investigar un poco. Con los pacientes con los que tenía más confianza, traté de averiguar porqué se paralizaban en cierto momento de su proceso.

Ellos mismos no tenían muy claro porqué les pasaba, después de
conversaciones y cuestionamientos, llegué a la pregunta correcta... ¿qué es lo peor que podría pasarte si dieras el siguiente paso? ¿si te
deshicieras de tu bloqueo?

Y ahí llegaron respuestas...

Llegué a una conclusión clara. Lo que somos y lo que sentimos son dos
cosas diferentes pero, cuando arrastramos un rol, un patrón de comportamiento o un "bloqueo" durante tanto tiempo, olvidamos "quienes
somos" y asimilamos ese bloqueo como pauta de vida: no convertimos en
nuestro bloqueo.

Caminamos por la vida diciéndonos cosas como, "yo soy así"; "tengo mal
caracter"; "soy débil"; "soy una persona agresiva"....

De repente un día, se ponen a trabajar en ello, quieren dejar de ser "eso" que creen que son pero, el miedo hace su aparición y nos cuenta que ¿Quién seré entonces si me deshago de mi rabia, de mi tristeza, de mi rol o de mi bloqueo? Y nos entra el pánico... No tenemos ni idea de quienes somos.

Y dar el paso de descubrirlo es muy difícil, asusta tanto que casi
preferimos quedarnos como estamos. El miedo a lo desconocido, yo le llamo "el miedo a mejorar"

Cuando descubres que "tu no eres" tu miedo, ni tu tristeza ni tu rabia.Cuando descubres que tu forma de ser "no es" lo que en realidad "tu eres",ahí se produce el clic necesario para avanzar, para soltar definitivamente la mochila.
Cuando descubres que el amor es la única respuesta, tu sistema energético se ocupa de hacer el resto. Elimina todo lo que no es amor y por fin te liberas de las etiquetas de ti mismo. A partir de este momento dejo de ser una persona triste, dejo de ser una persona rabiosa y dejo de ser una persona miedosa.


A partir de ese momento, simplemente SOY